Para quienes aún no han tenido suficiente: empezamos la casa por el tejado y nos mudamos a:
http://kriller71.blogspot.com/
Un abrazo grande,
Aníbal.-
ESTO, ENTONCES, no es un balance: 2008 quizás nos hizo compartir momentos increíbles juntos, quizás sólo escribirnos desde la distancia, tal vez en algún momento, mientras comprabas el periódico o cocinabas, yo estaba pensando en vos, o en ti; y puede ser que mientras yo caminaba rumbo a mi casa sin pensar en nada, vos te acordaras de mí, tú. Es igual: acá sigue valiendo aquello de que tudo vale a pena se a alma nao é pequena, sigue valiendo que el viaje es un misterio, pero que ha sido un gusto haber visto tu sonrisa a mi lado, y conversar sobre el modo en que la luz del atardecer se reflejaba en el dorso de las hojas, o sobre el sabor de la granadilla. Me llevo una frase tuya, un gesto con el que seguro me alegraste el día, las ganas de creer que yo haya podido también dejarte algo bueno, algo que te haya servido para tu camino. Y si en este 2009 tenemos la suerte de continuar, de algún modo, cerca, que podamos siempre encontrar un poco de agua para refrescarnos, y algo cálido para el frío; que encontremos siempre belleza en lo que nos rodea y podamos compartirla; que tengamos la suerte de tener algo que dar y algo que recibir, que nuestro humor pueda más que nuestros temores, y nuestro amor más que nuestro egoísmo: que puedas hablarme de algo que no conozco y te gustó, que me cuentes qué sucedió aquella vez, que me preguntes si quiero un café o que me pidas uno - con eso, estoy seguro que este camino seguirá siendo hermoso.
Muchas gracias a todas/os quienes en el 2008 me hicieron sentir feliz por estar vivo, y por tener la oportunidad de compartir mi vida con ustedes. Todo mi amor, y lo mejor para el 2009.
Aníbal.-
Al fin, pienso, es probable que hayamos estado haciendo otra cosa. Pero también intentando la misma.
Esto acaba acá: besos, abrazos, medallas, diplomas, y muñequitos conmemorativos de este encuentro para todas y todos. Es un gusto, siempre.-
a.-
Sotto le stelle del jazz
largenteria spariva
ladri di stelle e di jazz
cos eravamo noi, cos eravamo noi
Pochi capivano il jazz
troppe cravatte sbagliate
ragazzi-scimmia del jazz
cos eravamo noi, cos eravamo noi
Sotto le stelle del jazz,
ma quanta notte passata
Marisa, svegliami, abbracciami
stato un sogno fortissimo
Le donne odiavano il jazz
non si capisce il motivo
du-dad-du-dad
Sotto le stelle del jazz
un uomo-scimmia cammina,
o forse balla, chiss
du-dad-du-dad
Duemila enigmi nel jazz
ah, non si capisce il motivo
nel tempo fatto di attimi
e settimane enigmistiche
Sotto la luna del jazz
y otra vez.
a.-
Tiene razón mi compadre Carlito cuando sospecha que esto aún no ha llegado a su fin: incluso cuando llueve a cántaros, y hace una noche de perros, y el viento arrecia, los semáforos no funcionan y parece el escenario adecuado no ya para el fin de este blog sino para El Final de Todas las Cosas, y por alguna extraña circularidad estoy, como cuando todo comenzó, sentado en la recepción de un hostal del barrio Gótico; incluso en ese caso, digo, tan propicio para que los títulos comiencen a deslizarse sobre la pantalla, y aún cuando otras situaciones absolutamente propicias para un cierre suspensivo se agregan –Ezequiel varado en el aeropuerto de Madrid, la chica que escribe infinitamente desde Dubai para intentar explicar el color del cielo, los papeles de las galletas de la suerte de ayer desparramados sobre la mesa sin que nadie recuerde ya cuál era el de cada uno, el piso de N. misteriosamente desvalijado durante su ausencia- lo cierto es que esto no acaba. Aún no.
Si la idea hubiese sido esa, hay dos o tres momentos que habrían sido incluso más propicios que éste: uno con el personaje yendo hacia el aeropuerto de Río, oyendo “Me tengo que ir”, de La Portuaria, o incluso ese otro, un domingo a la noche a mitad de camino entre Guayaquil y la playa de Ecuador, cuando se lo veía en la carretera, corriendo inútilmente detrás de lo que hasta hacía unos minutos había sido su bus, y que ahora se perdía, con todas sus cosas, en la cálida noche tropical.
Pero no: y hay que reconocer que tiene razón mi compadre Carlito, porque aunque sea tarde y se nos acaben los tragos, la verdad es que el boliche todavía no cierra.-
a.-
y que eso mismo suspende este blog: suspende, que no quiere decir cancela. Pero que lo deja pendiendo de un hilo, como un elefante sobre una tela de araña.-
a.-
Los gatos de John Cage
Los gatos de John Cage nadaban esta noche, nadan
sumergidos así en el aire fresco, leve
la placidez de estar en la respiración de lo imposible. La
elegancia de ese descuido, la luna con sus
árboles de luz y ellos nadando, ojos
entrecerrados, veloz
la médula y la imaginación, pura música
acuática y abierta, orientada
hacia la aparición de los misterios. Cage,
el viejo John, les cuenta los latidos, las
rotaciones elípticas, el silencio les
cuenta; los anima: -Este oxígeno
es sólo una sustancia hecha de sombras, azar
y sombras
en la navegación de lo infinito. Ellos
no dicen nada, estiran el pescuezo, le muestran
la ilusión desganada de unos dientes azules, airados
contra la confusión y la poesía. Son
santos, juegan
a ser santos; se transportan sin
importar el riesgo, los excesos, de
sueño en sueño por la gracia del aire. Y el aire
los consiente.-
Virgin
Toda la noche estuvieron durmiendo
estas mujeres. Durmió una, y las otras
formaron una ronda de fragancias
y durmieron también. Una estaba
acostada en al aire y
soñaba. Las otras, quién ha visto
a las otras? La mujer que dormía
estaba sola.
Ninguna sintió frío. Ni las que, bajo
el agua, se expusieron bellísimas, con
o sin flor en el cabello, en
círculo nupcial, sabias resplandecientes; ni
la otra,
pálidas las mejillas de esa flor levitante. Todas
fueron devueltas antes del despertar
a su caja de música; pero una
lloró.
Toda la noche estuvieron durmiendo estas mujeres.-
a.-
Entonces para quienes se han acercado a la redacción, va este número doble especial silencio, que es lo que hubiera habido sin sus afectuosas presencias:
y un abrazo grande,
a.-
Dos detalles aparentemente inconexos: 1883
Hasta diciembre en ese mismo año
por ejemplo Poughkeepsie, New
Haven, otros: la explosión del
volcán
produce rojo intenso, posluminiscencias
de la puesta del sol, los coches
de bomberos dichos
en voz alta – eso
una cosa, la
otra: el profesor Lemström prueba
a crear una aurora boreal –cerro
Kehäpää- por tercera vez. Según
un experimento doméstico –noventa y
seis años después- el alma
pertenecía a Jyrim
pescador en Laponia
y escribe con faltas ortográficas:
no puedo derretir hielo, diciembre
veintiuno, muere deshidratado.-
a.-
038 : Prisión de San Quentin
Entre el cuarto
y el quinto robo, había escrito: “he trabajado
mucho, y duro para el pan –por el honor y la
riqueza. Ahora
me acuesto aquí a dormir. A esperar el mañana
inminente: tal vez el éxito, tal vez
la derrota. Y la eterna
tristeza. Aún así –sabiendo lo que vendrá- lo intentaré
de nuevo: mi condición no puede
ser peor. Y si hay
dinero en la caja, ese dinero
ya está en mi bolsillo. Bart Negro." Al salir
de prisión -1888, sordo
de un oido – le preguntaron si robaría más
diligencias aún: “Ninguna, caballeros: he acabado
mis crímenes”. También un reportero, si escribiría nuevos
poemas: “Ahora tú; no me has
oído
a.-
a.-
http://www.youtube.com/watch?v=9bBkEQYdM
y que la saudade siempre sigue allí.
a.-
Ensayo sobre Adán
Hay cinco posibilidades. Uno: Adán se cayó.
Dos: fue empujado. Tres: saltó. Cuatro:
apenas echó un vistazo al borde – y una mirada lo dejó mudo.
Cinco: nada digno de mención sucedió con Adán.
La primera, que se cayó, es demasiado simple. La cuarta,
la del miedo, resultó inconducente. La quinta,
que no le pasó nada, es estúpida. La elección es entre
si saltó o fue empujado. Y la diferencia entre éstas
es sólo una cuestión sobre cómo trabajan
los demonios: si desde el interior hacia afuera o desde
el exterior hacia adentro – la pregunta
teológica fundamental.
Donde en original, decía:
ESSAY ON ADAM
There are five possibilities. One: Adam fell.
Two: he was pushed. Three: he jumped. Four:
he only looked over the edge, and one look silenced him.
Five: nothing worth mentioning happened to Adam.
The first, that he fell, is too simple. The fourth,
fear, we have tried and found useless. The fifth,
nothing happened, is dull. The choice is between:
he jumped or was pushed. And the difference between these
is only an issue of whether the demons
work from the inside out or from the outside
in: the one
theological question.
Pues eso.
a.-
ME OLVIDÉ, ME QUEDÉ DORMIDO, ME DISTRAJE, ESTABA PENSANDO EN OTRA COSA: ahí va lo de ayer, otro del Jr. y después veremos qué hay para hoy:
VII
una pausa
no una gran virtud
no tal condición buscando redimirme
una pausa
sólo tus leyes
me mostrarían: algo
que recuerde un dibujo en el vidrio
donde de la memoria no surgiera un volumen
-por ampliar este punto hasta reconocerlo-
vos llegarías al colocar tu imagen favorita
con la facilidad de ciertas insanías: como antes el pesebre
luego todo registro insostenible
abolido?
ajeno, finalmente?
perfilo ser el otro
un mínimo sorteo de evidencias
insistencia en la piel, los escondites
caseros: preparando un sketch inoperable
uno cuya rareza no esté en los personajes...
resolución
de alterar esa pausa
con un jueguito morse en lo lumínico
en lo desamparado de los besos
resplandor inasible: no
resplandor, sino inasible.-
Más tarde más.
a.-
III
Mujer acurrucada que hubo signado horror por nuestra córnea.
Ecuación sucesiva. Aquel plazo disuelve mi estructura.
De lo contrario: me obtenga yo medido en aires evidentes.
A intervalos un logos admisible invade la secuencia
-el notable episodio-.
La abolición expándese. Al claustro se le otorga un principio de duda.
Terror. Almas que se enajenan, se brotan, se desdicen inmensas.
Imagen demorada: todo objeto se fuga hacia su centro.
Una niña que duerme está tornando crimen el mínimo observarla.-
a(jr).-
CIELO DEL ALLATOLAH
La voz del Allatolah -UNKNOWN
PERSISTING SUBSTANCE- es también
una cinta de luz
repetida en el aire como flujo magnético
y descompuesta en cálculos y ritmos, en calor,
en impulsos binarios
y es el monte
con su kit de fragancias y de vientos
y arenga,
domadora de piedras y de imágenes.
El must del Allatolah no es una distorsión: es fulgor
que rige en el desierto y en las flores
-en las lajas simétricas
como en la enramada estroboscópica
del árbol y la luna: - Allatolah's sky
en lo alto de la torre.-
Y como le tengo simpatía a este poema, así también a Rushdie (cuyos "Versos satánicos" me provocaron más de una carcajada) y a la revista Playboy.
a.-
PARA LIMPIAR LA PANTALLA Y EL TECLADO DEL ORDENADOR, necesidad que me he inventado transitoriamente, los precios ya son otros. Decido que tanto da pasar una franela y soplar entre las teclas, y nos lanzamos a la calle nuevamente, en busca de un café con leche. Después, mientras caminamos por el centro de la ciudad, C. me dice que Barcelona es la mejor ciudad que ella conoce para vivir. Le digo que sí, o que es la peor a excepción de todas las demás; aunque según para qué. Mi conclusión es que es un sitio perfecto si uno no tiene grandes ambiciones: una especie de juego en escala 1/1 de "Friends" o algo así. Te permite vivir, a veces incluso disfrutar, sus autoridades se esfuerzan año tras año en construirle playas cada vez más post-nucleares, y salvo que pertenezcas a los pocos extranjeros decididamente encumbrados (jugadores de fútbol, mafias legalizadas, y poco más) o a los que, por gusto o falta de oportunidades, no se cuentan entre los innumerables camareros, cajeros de supermercados o atendientes de casas de fotografía, tu posición es relativamente similar a la de la mayoría: se comparte un piso con un mexicano y una italiana, o una francesa y dos griegos, o cualquier variación de lo anterior, se trabaja de cualquier tontería, se aprovecha el verano achicharrante, se compran cervezas de oferta, se sacan muchos libros y muchas pelis y muchos CDs de la biblioteca, interesen o no, para aprovechar su gratuidad y, sobre todo, se vive en la ciudad de la eterna adolescencia, allí donde las posibilidades no permiten pensar demasiado en dar pasos significativos en la vida de uno. Las hipotecas para comprar pisos comienzan a contemplar préstamos que abarcan 3 y hasta 4 futuras reencarnaciones del deudor, cosas del estilo, pero cada vez hay más bicicletas. Mi amiga se ríe, nos parece bien, Barcelona sigue siendo el escenario de esta serie casi sin final, donde suena un remix interminable de forever young.-
a.-
BUSCO UN LIBRO Y ENCUENTRO OTRA COSA, algo del '92, firmado por uno que se llama como yo y que por entonces vivía en Argentina, me pregunto un poco qué cosas pensaría ése cuando escribía:
IV
Que en registro del cuarzo se enunciara:
lo dejen sin aliento
halláramos su alma entre los tilos
tal su gesto -los cauces venideros-
y que el ámbito vela su aparecer estricto.
La salvedad, a veces, es terrible.
Hasta el perfil se agote
lo extraviado pudiera conmoverlo
la muesca de lo ajeno
qué persiste qué estalla qué separa
ya una expectancia sea
o se quemen los visos, la memoria.-
Ahí ya era yo, al menos en el .-
a.-
Al silencio
Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría,
todo el hueco del cielo,
toda la cavidad de la hermosura
no bastaría para contenerte,
y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera
oh majestad, tú nunca,
tú nunca cesarías de estar en todas partes,
porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,
porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,
y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.
a.-
SEGURO QUE VOY A ESTAR EQUIVOCADO, y que por querer impresionar al Directorio del Blog con un título llamativo, debo estar utilizando mal los conceptos, qué remedio. Las causas finales a las que alude la teleología no se ciñen "demasiado bien" (siendo displicente conmigo mismo) a aquello a lo que quiero hacer mención. Uno, supongamos Aníbal, va cruzando la calle distraído, y piensa: "Bueno, de todos modos al final resultará que estaba engañado" o "Al final, el perro de la vecina del sexto acabará por morderme el pantalón", o cualquier otra cosa así, una, cien, mil veces, hasta que un día -como quien dice, un 10 de diciembre- se queda parado, la acera de enfrente todavía a unos tres o cuatro metros, el hombrecito a punto de comenzar a titilar en rojo, diciéndose a sí mismo: "¿se puede saber de dónde tanta obsesión y obsecuencia a los finales? Que se fastidien los finales!"
EN ESTOS CASOS ES IMPORTANTE LLEGAR A ESA -O CUALQUIER OTRA- CONCLUSIÓN CON ALGUNA CELERIDAD: de lo contrario, se corre el riesgo de que, al final, el héroe muera bajo las trágicas ruedas de cualquier vehículo. Por cierto que a estas alturas me viene a la cabeza una palabra que hubiera sido más apropiada para el título, y es "escatológico", que en un sentido religioso está más vinculada al tipo de final al que me refiero. Como sea, la pregunta que queda pendiente es si uno imagina los sucesos de atrás hacia adelante como reflejo de una conciencia atravesada por ideas religiosas (digamos, juicio final) o si son estas ideas religiosas el resultado de una estructura de pensamiento inherente al ser humano. Puesto en términos corrientes: si fue primero el huevo o la gallina. Y esa, en la medida que se pregunta por las "causas últimas" de ese modo de pensar, si que sería una cuestión teleológica, con lo cual dejaré el título como estaba.
LO BUENO DE ESTOS CASOS, DE ESTE TIPO DE CUESTIONES, es que uno se desentiende fácilmente de ellas: ¿a qué buscar saber qué vino primero? Lo otro, el modo en que esa proyección constante de un sentido se transporta hacia el final imaginario, es más delicado. El punto final cierra la posibilidad de nuevos giros de acción, pero es, en sí mismo, una ficción: baste para ello ver el caso de mi amiga K., que hace ya un par de semanas que insiste, intermitentemente, en anunciar el final de su relación con R. y, al mismo tiempo, en escribir nuevos capítulos de esa historia. Decía Lacan que la muerte es un acto de fe: es incomprobable para el sujeto, pero le sirve para ordenar su vida. Acá en esta redacción, todos muy democráticos, hemos votado y la conclusión es ésta: si hay un final para el sujeto, no lo es tanto en su capacidad de acción -ya que puede seguir actuando en la conciencia de los otros- sino que lo único que concluye es su capacidad de interpretación. Muerto el perro, se acabó la rabia - y, sobre todo, se acabó su morderse la cola.
a.-
