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ahí nos mudamos



Para quienes aún no han tenido suficiente: empezamos la casa por el tejado y nos mudamos a:

http://kriller71.blogspot.com/


Un abrazo grande,

Aníbal.-

366/366 = uno


ESTÁ BIEN, NO SÉ QUÉ BUSCABA YO AQUÍ, QUERIENDO ESCRIBIR POR ÚLTIMA VEZ EN ESTE BLOG, ni que buscarías tú, o vos, aquí, como si aún pudiera decir algo que no haya dicho ya, pero como sea, esto acaba donde comenzó, pero en otro sitio, un sitio para que cada uno y una siga haciendo su viaje, iluminado por sus encuentros y desencuentros, con un sabor en la boca, o muchos, con alguna canción y unos recuerdos que todavía, siempre, cada vez, nos hacen, pese a todo, inevitablemente felices.

ESTO, ENTONCES, no es un balance: 2008 quizás nos hizo compartir momentos increíbles juntos, quizás sólo escribirnos desde la distancia, tal vez en algún momento, mientras comprabas el periódico o cocinabas, yo estaba pensando en vos, o en ti; y puede ser que mientras yo caminaba rumbo a mi casa sin pensar en nada, vos te acordaras de mí, tú. Es igual: acá sigue valiendo aquello de que tudo vale a pena se a alma nao é pequena, sigue valiendo que el viaje es un misterio, pero que ha sido un gusto haber visto tu sonrisa a mi lado, y conversar sobre el modo en que la luz del atardecer se reflejaba en el dorso de las hojas, o sobre el sabor de la granadilla. Me llevo una frase tuya, un gesto con el que seguro me alegraste el día, las ganas de creer que yo haya podido también dejarte algo bueno, algo que te haya servido para tu camino. Y si en este 2009 tenemos la suerte de continuar, de algún modo, cerca, que podamos siempre encontrar un poco de agua para refrescarnos, y algo cálido para el frío; que encontremos siempre belleza en lo que nos rodea y podamos compartirla; que tengamos la suerte de tener algo que dar y algo que recibir, que nuestro humor pueda más que nuestros temores, y nuestro amor más que nuestro egoísmo: que puedas hablarme de algo que no conozco y te gustó, que me cuentes qué sucedió aquella vez, que me preguntes si quiero un café o que me pidas uno - con eso, estoy seguro que este camino seguirá siendo hermoso.

Muchas gracias a todas/os quienes en el 2008 me hicieron sentir feliz por estar vivo, y por tener la oportunidad de compartir mi vida con ustedes. Todo mi amor, y lo mejor para el 2009.

Aníbal.-

364-5/366 : algunas ideas antes del cierre


VUELVO AL SITIO DONDE CONOCÍ A KOPTER, y sentado en el mismo escritorio en el que alguna vez vi su foto, recibo al primer viajero de mi segundo ciclo. No se llama Jamie sino Jip, es holandés y su apellido es "Koster", con "s". Más tarde, conversa informática mediante, me entero que mi amigo Timo -gracias a quien hace un año y medio viajé a Berlín y conocí a varias personas muy importantes para mi 2008- ha estado en Lisboa, ha pedido en una librería algo de poesía contemporánea, y le han dado una antología de poesía brasileña. Al encontrarme allí, dice, le sobrevino una carcajada. Vuelvo a casa después de la noche del hostal, Koster duerme y yo recibo el envío de Cotovía, la antología en cuestión, organizada por Valeska y Marília -de quien recuerdo, entre otras cosas,que fue la primer persona que me preguntó si conocía a Cristian de Nápoli - cuyo envío, el Diario de Poesía con el dossier Brasil, tengo ahora sobre mi mesa: hay poemas traducidos por mí, está Renato Mazzini, a quien conocí gracias a "As escolhas afectivas" y ahora lleva el blog... "escolhas" que fueron desarrolladas a partir de una versión argentina de Alejandro Méndez... poeta y amigo a quién tuve el gusto de contactar por medio de Andi Nachon... a quien alguna vez publiqué "Goa", luego de haber traducido poemas de ella para Inimigo Rumor en colaboración con mi compadre Carlito Azevedo... que cierta vez me dijo la única cosa que recuerdo sobre poesía: que él, cuando era un adolescente, soñaba -como el poeta francés- en escribir el poema más lindo del mundo.

Al fin, pienso, es probable que hayamos estado haciendo otra cosa. Pero también intentando la misma.


Esto acaba acá: besos, abrazos, medallas, diplomas, y muñequitos conmemorativos de este encuentro para todas y todos. Es un gusto, siempre.-

a.-

363/366 : caprichos finales


NADA DE BROMAS DEL DÍA DE LOS INOCENTES, lo que sucede es que he vuelto a escuchar esta canción después de tanto tiempo, y sinceramente no consigo pensar en otra cosa. Culpa de "l'avvocato", don Paolo Conte, que sigue dentro de mi cabeza, cantando una y otra vez:


Sotto le stelle del jazz

Certi capivano il jazz

largenteria spariva

ladri di stelle e di jazz

cos eravamo noi, cos eravamo noi



Pochi capivano il jazz

troppe cravatte sbagliate

ragazzi-scimmia del jazz

cos eravamo noi, cos eravamo noi



Sotto le stelle del jazz,

ma quanta notte passata

Marisa, svegliami, abbracciami

stato un sogno fortissimo



Le donne odiavano il jazz

non si capisce il motivo

du-dad-du-dad



Sotto le stelle del jazz

un uomo-scimmia cammina,

o forse balla, chiss

du-dad-du-dad



Duemila enigmi nel jazz

ah, non si capisce il motivo

nel tempo fatto di attimi

e settimane enigmistiche



Sotto la luna del jazz






y otra vez.
a.-


362/366 : escenas finales


Tiene razón mi compadre Carlito cuando sospecha que esto aún no ha llegado a su fin: incluso cuando llueve a cántaros, y hace una noche de perros, y el viento arrecia, los semáforos no funcionan y parece el escenario adecuado no ya para el fin de este blog sino para El Final de Todas las Cosas, y por alguna extraña circularidad estoy, como cuando todo comenzó, sentado en la recepción de un hostal del barrio Gótico; incluso en ese caso, digo, tan propicio para que los títulos comiencen a deslizarse sobre la pantalla, y aún cuando otras situaciones absolutamente propicias para un cierre suspensivo se agregan –Ezequiel varado en el aeropuerto de Madrid, la chica que escribe infinitamente desde Dubai para intentar explicar el color del cielo, los papeles de las galletas de la suerte de ayer desparramados sobre la mesa sin que nadie recuerde ya cuál era el de cada uno, el piso de N. misteriosamente desvalijado durante su ausencia- lo cierto es que esto no acaba. Aún no.

 

Si la idea hubiese sido esa, hay dos o tres momentos que habrían sido incluso más propicios que éste: uno con el personaje yendo hacia el aeropuerto de Río, oyendo “Me tengo que ir”, de La Portuaria, o incluso ese otro, un domingo a la noche a mitad de camino entre Guayaquil y la playa de Ecuador, cuando se lo veía en la carretera, corriendo inútilmente detrás de lo que hasta hacía unos minutos había sido su bus, y que ahora se perdía, con todas sus cosas, en la cálida noche tropical.

 

Pero no: y hay que reconocer que tiene razón mi compadre Carlito, porque aunque sea tarde y se nos acaben los tragos, la verdad es que el boliche todavía no cierra.-

 


a.- 

 


360/361, etc : disolución de una historia


AQUÍ ES DONDE LA NARRACIÓN COMIENZA A DISOLVERSE: ayer mismo hablábamos con Pop-Box de todo esto, sobre si una historia (casualmente, como siempre, le dábamos vueltas a las de David Lynch) que nunca ajustará completamente su lógica necesita partir de una historia previamente definida o no. Yo decía que no, y Miguel no sé bien qué decía: que, por ejemplo, lo que hay que hacer es imaginar un fragmento de una historia cualquiera y, llegado un punto, interrumpir la narración allí y retomarla desde otro punto -relativamente incongruente con el anterior- sin explicar la cónexión entre ambos. Ese vacío es lo que intenta llenar automáticamente el espectador, lector, receptor de cualquier índole. Así por ejemplo, he pensando que sería curioso que yo ahora, por ejemplo, dijera lo siguiente:





y que eso mismo suspende este blog: suspende, que no quiere decir cancela. Pero que lo deja pendiendo de un hilo, como un elefante sobre una tela de araña.-


a.-


AHÍ ESTÁ OTRO DE LOS INVITADOS, UNO QUE NUNCA VIENE Y ESTÁ SIEMPRE, desde Chillán hasta la redacción del Blog, desde hace tanto tiempo y por mucho más: y de ahí que yo vuelva a echar un vistazo a la iguana y no a ella, sino a Gonzalo veo sentado ahí, riéndose de mí, desde ese mismo nombre de mi abuelo, preguntándome porque intentaba copiarle con tanto descaro:



Los gatos de John Cage 

Los gatos de John Cage nadaban esta noche, nadan
sumergidos así en el aire fresco, leve
la placidez de estar en la respiración de lo imposible. La
elegancia de ese descuido, la luna con sus
árboles de luz y ellos nadando, ojos
entrecerrados, veloz
la médula y la imaginación, pura música
acuática y abierta, orientada
hacia la aparición de los misterios. Cage,
el viejo John, les cuenta los latidos, las
rotaciones elípticas, el silencio les
cuenta; los anima: -Este oxígeno
es sólo una sustancia hecha de sombras, azar
y sombras
en la navegación de lo infinito. Ellos
no dicen nada, estiran el pescuezo, le muestran
la ilusión desganada de unos dientes azules, airados
contra la confusión y la poesía. Son
santos, juegan
a ser santos; se transportan sin
importar el riesgo, los excesos, de
sueño en sueño por la gracia del aire. Y el aire
los consiente.-

 

Virgin

Toda la noche estuvieron durmiendo
estas mujeres. Durmió una, y las otras
formaron una ronda de fragancias
y durmieron también. Una estaba
acostada en al aire y
soñaba. Las otras, quién ha visto
a las otras? La mujer que dormía
estaba sola.
 
Ninguna sintió frío. Ni las que, bajo
el agua, se expusieron bellísimas, con
o sin flor en el cabello, en
círculo nupcial, sabias resplandecientes; ni
la otra,
pálidas las mejillas de esa flor levitante. Todas
fueron devueltas antes del despertar
a su caja de música; pero una
lloró.

Toda la noche estuvieron durmiendo estas mujeres.-




a.-


357/8 : número doble especial


DECÍA EL OTRO DÍA QUE UNA DE LAS COSAS QUE ME HA PERMITIDO ESTE BLOG es comprobar -toco madera- que el 2008 me ha deparado buen salud. Lo otro son los amigos y las amigas que han andado dando vueltas por aquí, de un modo u otro, y que han hecho que todo esto valiera más la pena. Aunque no haya habido penas que valer.

Entonces para quienes se han acercado a la redacción, va este número doble especial silencio, que es lo que hubiera habido sin sus afectuosas presencias:


























y un abrazo grande,

a.-

356/366 : el mismo día que en krakatoa


POR CIERTO QUE TAMBIÉN HAY MUCHOS PESCADORES, supersticiones rusas, códices mayas, en fin, un entretenimiento asegurado para toda la familia, aunque con su toque trágico, como se ve en este triste aniversario de la muerte de Jyrim:



Dos detalles aparentemente inconexos: 1883

 

 

Hasta diciembre en ese mismo año

por ejemplo Poughkeepsie, New

Haven, otros: la explosión del

 

volcán

produce rojo intenso, posluminiscencias

de la puesta del sol, los coches

de bomberos dichos

en voz alta – eso

 

una cosa, la

otra: el profesor Lemström prueba

 

a crear una aurora boreal –cerro

Kehäpää- por tercera vez. Según

 

un experimento doméstico –noventa y

seis años después- el alma

pertenecía a Jyrim

 

pescador en Laponia

 

y escribe con faltas ortográficas:

no puedo derretir hielo, diciembre

veintiuno, muere deshidratado.-



a.-

355/366 : cómo será krakatoa


EL 2009 DEBERÁ SER -entre las innúmeras promesas que me hago- el año en que finalice un par de proyectos, más no sea para no tenerlos a medio hacer cuando llegue el Mundial de Sudáfrica 2010. Ahí uno es Krakatoa, una especie de libro de historia alternativo, que debería recorrer explosiones volcánicas, viajeros del Oeste americano, fábulas orientales y experimentos científicos varios. Ahora encuentro uno que tiene que ver con Bart Negro, una suerte de bandido mítico, poeta y salteador de trenes. Y, como algún músico agregaría para introducir su canción, dice así:



038 : Prisión de San Quentin

  

Entre el cuarto

y el quinto robo, había escrito: “he trabajado

 

mucho, y duro para el pan –por el honor y la

riqueza. Ahora

me acuesto aquí a dormir. A esperar el mañana

inminente: tal vez el éxito, tal vez

la derrota. Y la eterna

 

tristeza. Aún así –sabiendo lo que vendrá- lo intentaré

de nuevo: mi condición no puede

ser peor. Y si hay

 

dinero en la caja, ese dinero

 

ya está en mi bolsillo. Bart Negro." Al salir

de prisión -1888, sordo

de un oido – le preguntaron si robaría más

diligencias aún: “Ninguna, caballeros: he acabado

 

mis crímenes”. También un reportero, si escribiría nuevos

poemas: “Ahora tú; no me has

oído

 

terminar con mis crímenes?”-



a.-